La subdirectora Jenny Maeda ha dejado una huella extraordinaria en sus más de diez años en N2N. Desde las finanzas y los recursos humanos hasta las tecnologías de la información y la gestión inmobiliaria, su liderazgo ha llegado a todos los rincones de la organización. Jenny deja tanto a nuestras comunidades como a nuestro equipo más fuertes, gracias a sus decisiones meditadas, su orientación constante y su profundo compromiso con el trabajo.

Le estamos muy agradecidos por todo lo que ha aportado y le deseamos lo mejor en su nueva etapa profesional como interventora en The Weld . Antes de su último día, el 5 de junio, le pedimos a Jenny que reflexionara sobre su paso por N2N compartiera algunas palabras de despedida.

¿De qué logros te sientes más orgulloso durante tu etapa en N2N?

Aunque me siento orgulloso del crecimiento y los logros que hemos conseguido durante la última década, lo que más me enorgullece es el impacto que hemos tenido. Cada familia que ha encontrado estabilidad, cada nuevo propietario y cada residente que se ha sentido apoyado es fruto del trabajo colectivo de un equipo increíble.

Ha sido un privilegio contribuir a la labor de Neighbor to Neighbor y ayudar a crear oportunidades para que las personas puedan labrarse un futuro más sólido.

¿Podrías contarnos alguna experiencia que refleje el impacto de N2N en la comunidad?

Una de las cosas más gratificantes de mi experiencia en N2N sido recibir noticias de personas y familias años después de que se pusieran en contacto con nosotros por primera vez. Ya sea un comprador de vivienda que nos cuenta que sigue prosperando en su hogar o un residente que nos da las gracias por la estabilidad que ha encontrado gracias a nuestros programas de vivienda, esas historias han reafirmado el valor duradero de nuestro trabajo.

La vivienda es más que un lugar donde vivir: sienta las bases para el futuro. Ver cómo ese impacto se va materializando con el tiempo ha sido increíblemente gratificante.

¿Cómo han influido los retos de la pandemia en tu forma de enfocar tu trabajo?

La pandemia puso de manifiesto la importancia de ser flexibles, centrados en nuestra misión y dispuestos a actuar con rapidez cuando cambian las circunstancias. Nos enfrentamos a retos sin precedentes y tuvimos que ampliar rápidamente nuestros programas, adaptar nuestras operaciones y hacer frente a una gran incertidumbre.

Lo que más me llamó la atención fue la fortaleza de nuestro personal, nuestros residentes, nuestros clientes y nuestros socios comunitarios. Esta experiencia me ha recordado que el liderazgo no consiste en tener todas las respuestas, sino en saber escuchar, colaborar y centrarse en las personas a las que prestas servicio.

Esto también reforzó mi convicción de que disponer de una vivienda estable es fundamental. En una época en la que todo parecía tan incierto, contar con un lugar seguro al que llamar hogar se volvió aún más importante.

Ahora que te preparas para marcharte, ¿qué es lo que más echarás de menos y cómo piensas seguir vinculado a la misión de N2N? 

Lo que más echaré de menos es a la gente. Durante los últimos diez años, he tenido el privilegio de trabajar junto a un personal comprometido, miembros de la junta directiva, voluntarios, residentes y socios comunitarios que se preocupan profundamente los unos por los otros y por la comunidad a la que servimos.

Las relaciones que he forjado son lo que ha hecho que este trabajo sea tan significativo, y son lo que me acompañará en el futuro. Aunque deje mi cargo, siempre seré una defensora de N2N seguiré animando a la organización para que siga cosechando éxitos en los años venideros.